Formentera es una isla del Mediterráneo que forma parte del archipiélago balear. Junto con Ibiza y otros islotes forman lo que se conoce como las Islas Pitiusas, siendo Formentera la menor de ellas. Su población es de algo más de 9.000 habitantes, y está separada de Ibiza por un canal de tres kilómetros y medio aproximadamente.

Este estrecho es el único lugar del Mar Mediterráneo que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su riqueza natural. Al no tener aeropuerto, la vía marítima es el único modo de acceso a la isla.
Una vez en ella nos podremos transportar mediante el transporte público, aunque también podemos alquilar un coche, una moto o una bicicleta.
Uno de los grandes atractivos de Formentera es sin duda alguna sus 20 kilómetros de playas de arena blanca y aguas cristalinas, combinado con temperaturas agradables durante prácticamente todo el año. Estas son de fama mundial, debido a que revistas como Traveller eligiesen Formentera como una de las mejores islas del mundo.

En la isla podemos encontrar todo tipo de playas. Desde Llevant una de las más conocidas y más grandes, hasta Alga, pequeña cala a la que sólo es posible acceder en barco pero de gran interés turístico. Otras playas importantes son Caló, Saona, Es Pujols o Illetes. Por otra parte, playas como Arenals o Ses Salines, destacan por su oleaje, que atraen a sus aguas a un gran número de practicantes de diversos deportes náuticos como el Windsurf o el Kiteboard.
Además de las playas, no podemos perdernos los yacimientos megalíticos de Cap de Barbaria o Ca na Costa. Por otro lado también debemos visitar el castillo romano de Can Blai, la iglesia de Sant Francesc Xavier frente al ayuntamiento, la capilla de Sa Tanca Vella del siglo XIV y el Moli Vel de la Mola de 1778 que no sólo conserva su aspecto original, sino también su función.

En cuanto al interior de la isla, podemos destacar Estany des Peix, una pequeña laguna con alguna zona de playa, y el Faro de la Mola, lugar mágico con inigualables vistas que aparece en algunas obras de Julio Verne.
Por otro lado, Formentera cuenta con numerosos bares y restaurantes donde podemos degustar la gastronomía que comparte con su vecina Ibiza. Los grandes protagonistas de esta cocina son el pescado y el marisco. Alguno de los platos más típicos son el bullit de ratjada, raya guisada con almendra troceada, fruto seco que abunda en esta región, el rape a la cassolana o la Caldereta de llangosta, ya sea sola o acompañada de calamares. En cuanto a los postres no podemos irnos sin probar las famosas ensaimadas o los deliciosos Flaós.
En definitiva, Formentera nos ofrece paz, tranquilidad y un entorno natural incomparable donde podremos disfrutar de unas fantásticas vacaciones.
