
Marrakech es una de las más importantes ciudades del viejo imperio marroquí. Situada a los pies de la Cordillera del Atlas, es junto con las ciudades de Fez, Meknes y Rabat, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos.
La ciudad de Marrakech goza de una importante riqueza artística y cultural, y como muestra de ello la UNESCO la ha declarado Patrimonio de la Humanidad, lo que lleva a numerosos visitantes a visitar esta ciudad “camaleónica”.
La historia de la ciudad data del siglo X. Por aquel entonces la ciudad se asentaba en el interior de la Medina o ciudad vieja, visita obligada para el visitante. En la época de la dinastía almohade se decía que Marrakech era la ciudad más importante del occidente musulmán, y era conocida como “la Perla” o “la Puerta del Sur”, como muestra de su exótica belleza.
En la Medina de Marrakech podremos encontrarnos con numerosos palacios y mezquitas, pero sin duda el lugar más emblemático es la plaza de Jamaa el Fna, en la que nos podremos encontrar a un gran número de músicos, encantadores de serpientes, adivinos entre muchos otros curiosos individuos.
En cuanto a la ciudad nueva podemos destacar los barrios de Guéliz e Hivernage.
Además de estos lugares no podemos dejar de visitar también los zocos, los baños y las tumbas.
Marrakech goza de un clima mediterráneo seco con altas temperaturas durante todo el año. Por esa razón una buena época para visitarla sería la primavera o el otoño, donde las temperaturas son más suaves.

